Sunday, November 21, 2010

These are the dreams of an impossible princess

He llegado a la conclusión de que todos los sueños a los que has renunciado con tus ejercicios de programación neurolingüística (incidente que me recuerda a un personaje "venerado" de la Facultad) de alguna manera se han transferido a mí. Afortunadamente, en el reacomodo han sido impregnados de mejores vibras - con la evidente excepción de hace unas noches, pesadilla que no quiero comentar.

Antenoche soñé que nos íbamos de camping, pero en un plan muy cómodo. Lo que sí, muy a mi estilo, logré añadirle a la fórmula un par de bicis de montaña. Me pareció simpático que dentro de la historia había una fiesta donde estaba el buen Arturo y recuerdo haberlo abrazado con el gusto que te da ver al amigo querido que está lejos.

Anoche también tuve una función personal (los sueños son películas dirigidas, escritas y protagonizadas por uno mismo), sólo que no recuerdo el guión. Algo me dice que de aquí al martes soñaré que me cortan la cabeza, Red Queen style...

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